El labio leporino y el paladar hendido son defectos congénitos que ocurren cuando el labio o la boca de un bebé no se forman apropiadamente durante el embarazo. Juntas, estas anomalías congénitas se denominan comúnmente “hendiduras orofaciales”.

¿Qué es el labio leporino?

El labio se forma entre la cuarta y séptima semana de embarazo. A medida que el bebé se desarrolla durante el embarazo, el tejido corporal y las células especiales de cada lado de la cabeza crecen hacia el centro de la cara y se unen para formar la cara. Esta unión de los tejidos forma los rasgos faciales, como los labios y la boca. Un labio leporino se presenta si el tejido que lo compone no se une completamente antes del nacimiento. Esto resulta en una abertura en el labio superior. La abertura en el labio puede ser una pequeña abertura o puede ser una abertura grande que pasa a través del labio hasta la nariz. Un labio leporino puede estar en uno o ambos lados del labio o en el centro del labio, lo cual ocurre muy rara vez. Los niños con labio leporino también pueden tener el paladar hendido.

¿Qué es el paladar hendido?

El paladar se forma entre la sexta y novena semana de embarazo. Un paladar hendido ocurre si el tejido que conforma el paladar no se une completamente durante el embarazo. Para algunos bebés, tanto la parte delantera como la trasera del paladar están abiertas. Para otros bebés, sólo una parte del paladar está abierta.

Otros problemas de esta enfermedad

Los niños con labio leporino con o sin paladar hendido o con paladar hendido solo a menudo tienen problemas para alimentarse y hablar claramente y pueden tener infecciones del oído. También pueden tener problemas de audición y problemas con los dientes.

Frecuencia de aparición del labio Leporino

Los CDC estimaron recientemente que, cada año en los Estados Unidos, alrededor de 2,650 bebés nacen con paladar hendido y 4,440 bebés nacen con labio leporino con o sin paladar hendido. Las hendiduras orofaciales aisladas, o hendiduras que ocurren sin ningún otro defecto congénito importante, son uno de los tipos más comunes de defectos congénitos en los Estados Unidos. Dependiendo del tipo de hendidura, la tasa de hendiduras orofaciales aisladas puede variar del 50% al 80% de todas las hendiduras.

Causas y factores de riesgo

Se desconocen las causas de las hendiduras orofaciales en la mayoría de los bebés. Algunos niños tienen labio leporino o paladar hendido debido a cambios en sus genes. Se cree que el labio leporino y el paladar hendido son causados por una combinación de genes y otros factores, tales como cosas con las que la madre entra en contacto en su ambiente, o lo que la madre come o bebe, o ciertos medicamentos que usa durante el embarazo.

Al igual que las muchas familias de niños con defectos congénitos, los CDC quieren averiguar qué los causa. Entender los factores que son más comunes entre los bebés con un defecto congénito nos ayudará a aprender más sobre las causas. Los CDC financian los Centros de Investigación y Prevención de Defectos de Nacimiento, que colaboran en grandes estudios como el Estudio Nacional de Prevención de Defectos de Nacimiento (NBDPS; nacimientos 1997-2011) y el Estudio de Defectos de Nacimiento para Evaluar la Exposición al Embarazo (BD-STEPS; comenzó con nacimientos en 2014), para comprender las causas y los riesgos de los defectos de nacimiento, incluyendo las hendiduras orofaciales.

Recientemente, los CDC informaron sobre hallazgos importantes de estudios de investigación acerca de algunos factores que aumentan la probabilidad de tener un bebé con una hendidura orofacial:

  • Fumar – Las mujeres que fuman durante el embarazo son más propensas a tener un bebé con una hendidura orofacial que las mujeres que no fuman.
  • Diabetes – Las mujeres con diabetes diagnosticada antes del embarazo tienen un mayor riesgo de tener un hijo con labio leporino con o sin paladar hendido, en comparación con las mujeres que no tenían diabetes.
  • Uso de ciertos medicamentos – Las mujeres que usaron ciertos medicamentos para tratar la epilepsia, como el topiramato o el ácido valproico, durante el primer trimestre (los primeros 3 meses) del embarazo tienen un mayor riesgo de tener un bebé con labio leporino con o sin paladar hendido, en comparación con las mujeres que no tomaron estos medicamentos.

Los CDC continúan estudiando los defectos congénitos, como el labio leporino y el paladar hendido, y cómo prevenirlos. Si usted está embarazada o está pensando en quedar embarazada, hable con su médico acerca de las maneras de aumentar sus probabilidades de tener un bebé saludable.

Diagnóstico del labio leporino

Las hendiduras orofaciales, especialmente el labio leporino con o sin paladar hendido, se pueden diagnosticar durante el embarazo mediante una ecografía de rutina. También se pueden diagnosticar después del nacimiento del bebé, especialmente en el paladar hendido. Sin embargo, algunas veces ciertos tipos de paladar hendido (por ejemplo, el paladar hendido submucoso y la úvula bífida) podrían no ser diagnosticados hasta más adelante en la vida.

Manejo y tratamiento de la enfermedad

Los servicios y el tratamiento para los niños con hendiduras orofaciales pueden variar dependiendo de la gravedad de la hendidura, la edad y las necesidades del niño y la presencia de síndromes asociados u otros defectos congénitos, o ambos.

La cirugía para reparar un labio leporino generalmente ocurre en los primeros meses de vida y se recomienda dentro de los primeros 12 meses de vida. La cirugía para reparar un paladar hendido se recomienda dentro de los primeros 18 meses de vida o antes si es posible. Muchos niños necesitarán procedimientos quirúrgicos adicionales a medida que crecen. La reparación quirúrgica puede mejorar el aspecto y la apariencia del rostro de un niño y también puede mejorar la respiración, la audición y el desarrollo del habla y el lenguaje. Los niños que nacen con hendiduras orofaciales podrían necesitar otros tipos de tratamientos y servicios, como atención dental u ortodóncica especial o terapia del habla.

Debido a que los niños con hendiduras orofaciales a menudo requieren una variedad de servicios que deben proporcionarse de manera coordinada a lo largo de la infancia, la adolescencia y, a veces, la edad adulta, la American Cleft Palate – Craniofacial Association (Asociación Americana de Paladar Hendido – Craniofacial) recomienda servicios y tratamiento por parte de los equipos de hendiduras y craneofaciales. Los equipos de hendiduras y craneofaciales proporcionan un enfoque coordinado para el cuidado de niños con hendiduras orofaciales. Estos equipos por lo general consisten de médicos y proveedores de atención médica experimentados y calificados de diferentes especialidades. Los equipos y centros de hendiduras y craneofaciales están ubicados en todo Estados Unidos y otros países.

Con tratamiento, a la mayoría de los niños con hendiduras orofaciales les va bien y llevan una vida saludable. Algunos niños con hendiduras orofaciales pueden tener problemas de autoestima si les preocupan las diferencias visibles entre ellos y otros niños. Los grupos de apoyo de padre a padre pueden ser útiles para las familias de bebés con defectos congénitos de la cabeza y la cara, como las hendiduras orofaciales.

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